La crisis sanitaria provocada por el Covid-19 está causando destrozos desconocidos en muchos sectores, entre ellos el inmobiliario. Ya no son sólo las operaciones de compraventa a lo que seguirá el precio de los inmuebles, también está arrasando con la construcción de obra privada y pública. Así, las licitaciones de obra en España se desploman un 90% marcando un porcentaje históricamente bajo a causa de la Covid-19.

Según los registros del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, desde marzo las licitaciones públicas en contratos de obra por parte de las distintas Administraciones no han parado de caer de forma sustancial, en marzo se apuntaron un descenso del 88%, en abril de casi el 100% (99%) interanual, en mayo del 89 % y en junio del 86%.

El mes de abril marcó su mínimo histórico con solo 9 millones en licitaciones, y pese a que el importe licitado se ha ido incrementando -en marzo fue de 87 millones y en junio rebasó los 100 millones- desde el estado de alarma encadena una caída del 90% con un importe total de 278 millones que contrastan con los casi 3.000 millones que se contabilizaron un año antes.

Estas caídas tendrán un posterior efecto en múltiples sectores, desde el cemento a las grandes constructoras y en el desempleo que se comenzará a notar a partir del mes de octubre. Y no parece que estemos consiguiendo enderezar la situación sino todo lo contrario.