La reciente publicación del Estudio Global sobre la Morosidad, elaborado por el Consejo General de Colegios de Administradores de Fincas (Cgcafe),  sobre una muestra de 1,5 millones de comunidades, señala una disminución de la morosidad de un 8% a un 4% en el último año, alcanzando un nivel de impago que apenas supera los 1.601 millones de euros, frente a los casi 1.666 de 2016.  En todo caso tener un vecino moroso es una realidad en casi el 39% de las comunidades de propietarios de España. Y que ese propietario que no paga sea una entidad financiera, se da en el 7% de las fincas.

La caída de la morosidad de este último año, ya se empieza a notar en las propias comunidades de vecinos, algunas de las cuales llegaron a tener más de un 50% de propietarios morosos en los peores años de la crisis.

Asturias es, junto con la Comunidad de Valencia, Aragón, Cantabria, Cataluña, Castilla-La Mancha, País Vasco y Extremadura, donde más se ha notado este descenso generalizado de la morosidad. La mejora, sin embargo, es menos pronunciada en Madrid, Canarias, Islas Baleares, La Rioja, Navarra y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla. Concretamente, en la Comunidad de Madrid la morosidad ha descendido un 3,66%, pasando de casi 226 millones de euros en 2016, a 218 en el último ejercicio.

Según este informe de Cgcafe, cada comunidad de propietarios española adeuda 1.065 euros de media, 44 euros menos que hace dos años, lo que está suponiendo un respiro para muchas comunidades de vecinos y el final de una dura época de restricciones.