«Cuando un curso de agua se encuentra un obstáculo, lo rodea y sigue adelante»

En nuestro país, si hablamos del sector de la Hostelería y similares,  encontramos algo más de 300.000 establecimientos, con 1.700.000 empleos y un 6,2% de aportación al PIB,  según los  últimos datos conocidos, y podrían cerrar definitivamente hasta 40.000 negocios, con una incidencia en pérdida de empleos de cerca de 200.000 trabajadores.

Enorme número de personas que no sólo perderían sus puestos de trabajo, tanto los autónomos como sus empleados, sino que en algunas ocasiones, más bien muchas, el cierre supondrá asumir, a los autónomos titulares de los negocios, deudas firmes ya comprometidas y seguramente avaladas con bienes del entorno familiar. Autónomos que ahora cargarán con una mochila a la que hacer frente y lo tendrán que hacer sí o sí,  porque sus acreedores, bancos ( o no,) recuperan normalmente hasta el último céntimo y con intereses, normal por otra parte.

Al escribir estas líneas está en camino la ayuda de las instituciones y del Gobierno de la nación,  con los instrumentos que tienen a su alcance, con lo que apoyan y parece que lo  seguirán haciendo, a estos pequeños empresarios  y también a los empleados que están en riesgo de quedar sin trabajo.

Esos apoyos,  que tienen ”buena cara“ hasta donde conocemos, van desde préstamos directos del  ICO a los negocios turísticos y similares al 0,5% de interés, hasta avales de préstamos gestionados por el ICO, por medio de las entidades  financieras . Y también aplazamiento – ¡que no condonación!- de las cuotas de autónomos y de los impuestos anexos que van a su cargo, incluso algunas Comunidades Autónomas estarían subvencionando varias cuotas -como Madrid, que lo hace con 2 mensualidades.

Las peticiones de la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA),  habrían ido más allá en sus objetivos, con todo el derecho a ello:

  • exención de la cuota de autónomos de baja por la cuarentena desde el primer día.
  • prestación por cese de actividad,  si han tenido que cerrar su negocio debido a esta situación atípica y que abarque  al menos el periodo de confinación.
  • apoyo para mejorar las condiciones de liquidez con los instrumentos propios para ello.

Parece claro y adecuado en esta situación, que fue impredecible y que ha traído grandes males, que también lleguen grandes remedios,  que el Gobierno deberá gestionar. Y para estos autónomos, que como los demás empresarios vienen creando riqueza y ayudando a mantener las instituciones con sus impuestos,  podría resultar una buena iniciativa que alguno de estos remedios pasara por subvencionar impuestos, aunque  sólo sea de forma  temporal.

Los agentes inmobiliarios de locales hemos de asumir, de inmediato, la necesaria adaptación a los cambios que se han producido por el impacto de la pandemia, a los que se siguen produciendo y a los que aún llegarán más adelante. Porque aunque el trabajo como tal, seguirá siendo encontrar un local adecuado para un inversor o para un emprendedor, lo cierto es que los requisitos que se nos requerirán en ambos casos, aunque sean para diferentes clientes, harán que la tarea de localización del inmuebles (locales comerciales) sea más delicada, más precisa, más específica…ya que, entre otras cosas, será necesario para los nuevos emprendedores del sector de la hostelería( bares, cafeterías, restaurantes…). La versatilidad y la adaptación son las claves.

  • conocer la situación real de la estructura interior de cada local, con el plano correspondiente
  • posibilidades reales y legales de adaptación a los nuevos protocolos físicos:
    • separación /distanciamiento entre clientes
    • cocina con elementos adecuadamente instalados, ajustados al protocolo
    • barra de servicio ¿? …
    • baños mas  amplios y adecuados
    • control de la temperatura
    • terrazas con  separaciones de personas  (podrían ser de gran utilidad ..para facturar!!)

En todo caso, habría algunas otros puntos que se deberían estudiar e implementar, como la lectura de la carta, el pago siempre con Tarjeta…

En relación a los alquileres se deberán conocer las condiciones económicas adaptadas en tiempo/ periodo  a esos protocolos legales: carencia posible, renta simbólica en un periodo determinado de adaptación a las nuevas normas, periodo de contrato como tal y, muy importante, la actitud y disposición del propietario del local para todo ello.

Y en los inversores, con exigencias similares, habrá que añadir lo referente a: oportunidad de inversión, posibilidades reales de alquiler del local, clientes esperados y adecuados para el mismo, niveles de renta posibles, futuro de la zona/calle /tramo a corto y medio plazo…

Y todo ello nos lleva a conocer en profundidad y en todos los  extremos posibles, los protocolos a aplicar a cada tipo de local ( Bar, Cafetería, Restaurante, Discoteca…) y a saber incluso qué proveedores podrían ejecutar con garantías las adaptaciones propias del espacio.

Hemos de hacerlo así y de la forma más profesional y completa posible, para brindar con ello a los adquirentes /inversores de los inmuebles, todo el apoyo y ayuda esperados. Es un trabajo nuestro, de los agentes inmobiliarios, y debemos saber hacerlo y hacerlo bien.

Estos nuevos tiempos que han llegado para quedarse, son para nosotros una nueva oportunidad de adquirir conocimientos, de conocer los procedimientos, de formarnos más y así poder apoyar y ayudar todo lo posible y en todo momento a nuestros clientes, durante el a veces largo recorrido de las transacciones.

Es lo que nos toca y somos afortunados por tener esta oportunidad, …!de rodear los obstáculos y seguir adelante!

Esteban Herrero. Asesor inmobiliario

  Geyhache Desarrollo Empresarial