El Consejo General de los Colegios Oficiales de los Agentes de la Propiedad Inmobiliaria (API), asegura que el conjunto de medidas adoptadas por el Gobierno en materia de alquiler son poco claras, excesivamente burocráticas, lo que las dejará fuera del alcance de muchos y  afectarán negativamente  a un buen número de españoles.  Reclama, además,  que agentes inmobiliarios, profesionales autónomos y propietarios o que tienen que pagar un alquiler por locales comerciales, naves y oficinas  siguen siendo «ignorados» en las medidas adoptadas por el Gobierno.

 “Se han quedado sin ingresos al igual que los inquilinos de vivienda -asegura Gerard Duelo, presidente del Consejo General de los Api- pero en su caso tienen que pagar igualmente sus alquileres para mantener sus locales y oficinas y tratar de recuperar sus negocios una vez se vaya volviendo a la normalidad. Ni se adoptan medidas para paliar su situación, ni se les concede aplazamiento ninguno en relación a sus obligaciones fiscales”, subraya el presidente del Consejo General de APIs.

Por otro lado, el Consejo General de los API quiere puntualizar que “la vivienda no está mayoritariamente en manos de grandes tenedores” como parece creer el Gobierno, sino en las de muchos propietarios que complementan sus pensiones con los ingresos procedentes del alquiler de sus bienes inmuebles, quedando en la misma situación de vulnerabilidad que sus inquilinos. Aunque no se registran datos oficiales, el Ministerio de Agenda Urbana calcula que entre el 85% y el 90% del mercado residencial del alquiler está en manos de pequeños propietarios, en su mayoría familias que necesitan esos ingresos para cubrir sus necesidades

Desde el Consejo  finalizan reclamando de nuevo un reconocimiento hacia el sector y la adopción de medidas tendientes a minimizar los efectos de la crisis: «Los agentes de la Propiedad Inmobiliaria se han visto muy castigados por esta situación, paralizados sus negocios sin que el Gobierno haya adoptado medidas que les puedan ayudar». Es preciso poder amortiguar el golpe para enfrentarnos a la situación que está por venir.