El Plan Especial de Hospedaje (PEH) del Ayuntamiento de Madrid, que va a afectar a casi el 95% de las viviendas de uso turístico, prosigue adelante con los votos de Ahora Madrid y el PSOE. Este plan va a exigir un acceso independiente a todas las viviendas de uso turístico registradas en la capital y que obtengan la licencia de hospedaje si trabajan más de 90 días al año.

La comisión municipal ha aprobado la normativa que ha contado con la oposición de PP y C’s y será ratificada en pleno la semana próxima. La regulación del Ayuntamiento de Madrid, que pretende combatir la gentrificación del centro de la capital y la subida disparatada de los alquileres, comenzó en enero del pasado año cuando se obligó a estas viviendas de alquiler turístico a solicitar una licencia de actividad. Ahora el Consistorio madrileño fijará las obligaciones urbanísticas para obtener el permiso de actividad que implica un cambio de uso.

La normativa municipal que se votará la semana próxima tiene el objetivo de limitar la implantación de viviendas de uso turístico en los barrios centrales de la ciudad,  por los problemas que su masificación está generando, tanto de convivencia en los edificios, lo que se ha traducido en numerosas protestas vecinales, como por su influencia en la subida de los alquileres.

Se pretende así impedir la incompatibilidad de una actividad terciaria con la actividad residencial estableciendo las mismas condiciones para hoteles, hostales o apartamentos turísticos. También se quiere que estos establecimientos paguen los mismos impuestos que las actividades hoteleras ya asentadas y estén todos en igualdad de condiciones, de ahí la limitación a 90 días de una vivienda en alquiler sin permiso.

El Plan Especial de Hospedaje promovido por el Ayuntamiento de Madrid entrará en vigor tras su previsible aprobación por el pleno la semana próxima. Las restricciones no afectarán a toda la ciudad sino únicamente a los barrios de la almendra central, que son los más afectados por la proliferación de este tipo de establecimientos. Se hace una diferenciación en base a anillos concéntricos.

El primer anillo coincide con los límites del distrito de Centro, el anillo número 2 comprende el distrito de Chamberí completo y  una gran parte de los distritos de Chamartín, Retiro, Arganzuela, y Moncloa-Aravaca. Por su parte el tercer anillo implica al resto de los barrios de los anteriores distritos a los que se suman barrios de Tetuán, Usera, Carabanchel y Latina.

Las mayores restricciones de dan en el primer y el segundo anillo, donde es obligado el acceso independiente y el cambio de uso en edificios completos requiere de un plan especial que estudie el impacto en el entorno, lo que no es preciso si el edificio ya tiene uso terciario.