Desde hace ya varios años, España vive una auténtica fiebre por los pisos turísticos. Lo que comenzó como una alternativa amable al alojamiento hotelero – anfitrión, economía colaborativa…jajajaja-  ha terminado convirtiéndose en un verdadero problema estructural que afecta de forma directa al mercado inmobiliario: los precios del alquiler se disparan 📈, el acceso a la vivienda se complica y muchas ciudades ven cómo sus centros históricos se vacían de vecinos para llenarse de turistas de paso. Ahora, un nuevo intento de regulación desde el Congreso vuelve a situar el foco sobre este fenómeno. Pero… ¿llegamos a tiempo o es otro parche más?

📌 Los propietarios de alojamientos turísticos deberán obtener licencia para su actividad

La propuesta del PSOE se concreta en una proposición no de ley que será debatida en la Comisión de Industria y Turismo. La intención es clara: obligar a los propietarios de viviendas turísticas a contar con una licencia y publicar su número en las plataformas online, como ya ocurre en algunas comunidades. No hablamos de un simple trámite burocrático. Se trata de poner coto a la proliferación descontrolada de alojamientos que operan al margen de la legalidad, sin control fiscal, sin garantías para los inquilinos y, sobre todo, sin responsabilidad hacia el entorno urbano que están transformando.

Esta regulación supondría la implantación real del registro único de arrendamientos de corta duración, que permitiría identificar qué viviendas operan dentro del marco legal y cuáles no. Pero además, se exige a plataformas como Airbnb, Booking o Vrbo que colaboren publicando estos registros y no ofrezcan viviendas sin licencia. ¿Y si no lo hacen? Deberían afrontar sanciones o incluso su responsabilidad en el cobro e ingreso de impuestos como el IVA. Una medida que podría marcar un antes y un después.

📊 El número de viviendas turísticas en España, según el INE, se estimaba en 351.389 y creciendo

Los datos son abrumadores. Según el INE, en febrero de 2024 existían en España 351.389 viviendas turísticas registradas, con una capacidad de 1,75 millones de plazas. Y lo que es más preocupante: la tendencia es creciente, con especial incidencia en Andalucía, Canarias, Galicia y la Comunitat Valenciana.

Estas cifras no solo evidencian un fenómeno masivo, sino que revelan una competencia directa con el mercado de la vivienda tradicional. Porque cada piso turístico es una vivienda menos disponible para familias, jóvenes o trabajadores. Y, además, son viviendas que ofrecen más rentabilidad a corto plazo, lo que está incentivando a propietarios e inversores a sacar sus pisos del alquiler convencional para meterlos en el circuito turístico.

¿El resultado? Escasez de oferta para residir, aumento de precios, gentrificación y expulsión de los vecinos de toda la vida 🏙️. La “turistificación” no solo afecta a las grandes capitales: se extiende como una mancha de aceite por ciudades medias y zonas costeras, contribuyendo al colapso del acceso a la vivienda.

💰 Gravar con el IVA a los pisos turísticos en zonas de saturación

Otra de las propuestas incluidas en esta iniciativa socialista pasa por la transposición de una directiva europea para armonizar el IVA. En otras palabras: que se pueda aplicar el IVA a los pisos turísticos en zonas donde su crecimiento impida el acceso a la vivienda o suponga una saturación del entorno turístico. La medida busca que no solo se controle, sino que también se fiscalice adecuadamente este tipo de actividad económica.

¿Por qué es importante esta medida? Porque actualmente muchas viviendas turísticas operan sin declarar ingresos o lo hacen parcialmente, con una clara competencia desleal respecto a quienes alquilan legalmente. Gravar estas operaciones permitiría, además de incrementar la recaudación pública, equiparar fiscalmente los alojamientos turísticos a otras formas de alojamiento regulado, como los hoteles.

Además, se plantea que las plataformas digitales se conviertan en agentes de retención del IVA, asumiendo así parte de la responsabilidad en este nuevo modelo regulatorio. Una iniciativa ambiciosa, pero necesaria si de verdad se quiere enfrentar esta problemática de raíz.

📑 También se pide más control sobre los arrendamientos de temporada

Otra vía por la que se están escapando los controles es la del arrendamiento de temporada. Este tipo de contratos, en teoría destinados a estancias por motivos laborales, académicos o de salud, se están usando como fórmula para burlar los límites de los alquileres tradicionales y ofrecer estancias turísticas encubiertas.

El PSOE plantea una modificación de la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) para obligar a justificar la causa real de la temporalidad del contrato. Y, sobre todo, para diferenciar claramente entre arrendamiento de temporada, alquiler turístico y vivienda habitual. De esta forma, se podrían evitar fraudes y vacíos legales que permiten a muchos propietarios obtener beneficios muy superiores a los del alquiler convencional sin someterse a ninguna norma.

No se trata de criminalizar a quien alquila su casa unas semanas al año, sino de frenar la mercantilización de un bien básico como es la vivienda, y evitar que los contratos temporales se conviertan en un coladero.

🧭 Una regulación necesaria… que llega tarde

Desde Aquimicasa hemos venido advirtiendo de este fenómeno desde hace años. El crecimiento sin control de las viviendas turísticas no es solo un problema económico, sino una cuestión social y de derechos. La vivienda no puede seguir tratándose únicamente como un activo financiero; es un derecho básico reconocido en la Constitución 🏡.

Los efectos ya están aquí: barrios expulsados, ciudades convertidas en parques temáticos, jóvenes que no pueden emanciparse, familias que no encuentran alquileres asequibles y una burbuja turística que amenaza con pinchar en cualquier momento. La rentabilidad de estos pisos es tan alta que se ha convertido en un negocio especulativo al que se lanzan fondos de inversión, propietarios particulares y empresas con decenas de licencias.

Y lo peor es que la Administración ha llegado tarde y mal. Las medidas que ahora se plantean llevan años reclamándose desde asociaciones vecinales, plataformas por el derecho a la vivienda y organizaciones sociales. Muchas comunidades autónomas han intentado legislar, pero el poder de las plataformas y la presión del sector turístico han ralentizado los cambios.

⚖️ ¿Qué se necesita ahora?

Si queremos recuperar las ciudades para quienes viven en ellas y garantizar el acceso a la vivienda en condiciones dignas, hacen falta políticas valientes:

  • Licencias obligatorias y registro único nacional.

  • Control estricto del uso turístico y sanciones reales.

  • Aplicación del IVA en zonas tensionadas.

  • Límites en el número de licencias por barrio o distrito.

  • Revisión y fiscalización de los contratos de temporada.

  • Campañas de concienciación al turista nacional e internacional.

No se trata de estar contra el turismo, sino de replantear un modelo depredador que está vaciando nuestras ciudades y expulsando a la ciudadanía de sus barrios. Porque si todo se convierte en un piso turístico… ¿dónde van a vivir los trabajadores que atienden a esos turistas? 🤔

🛑Sin control, no hay vivienda

El nuevo intento del Congreso por regular los pisos turísticos es, sin duda, un paso en la dirección correcta. Pero no bastará con declaraciones de intenciones ni con una simple proposición no de ley. Hace falta acción legislativa urgente, coordinación institucional y voluntad política real.

Si no se toman medidas ya, corremos el riesgo de que el mercado inmobiliario quede completamente atrapado por la lógica del beneficio turístico, que es nuestro principal negocio. Y entonces sí que será demasiado tarde.

Porque el acceso a la vivienda no puede depender del algoritmo de Airbnb ni de la rentabilidad por metro cuadrado. La vivienda es un derecho. Y defenderlo exige decisiones valientes. 💥