El precio medio del metro cuadrado de la vivienda podría descender hasta los 1.653 euros en 2019 y hasta los 1.570 en 2022. Así lo asegura la tasadora Euroval y su Instituto de Análisis Inmobiliario (INSTAI) en la proyección realizada introduciendo las variables de tipo medio bancario, stock residencial existente, la tasa de empleo y la propia evolución de los precios residenciales.  De esta manera, la curva alcista en los precios del parque residencial español, se frenaría en seco después de cinco años de subidas continuas para entrar en caída.

Basándose en la proyección generada por el modelo realizado, Euroval y el INSTAI concluyen que el precio medio del metro cuadrado a nivel nacional no dejará de bajar durante el trienio 2020-2022, de manera moderada durante el primer año y de forma más brusca en el segundo y tercero. De esta forma, el precio medio del metro cuadrado a nivel nacional descenderá hasta los 1.606 euros en el cuatro trimestre de 2020, hasta los 1.563 euros en el cuarto trimestre de 2021 y los 1.570 euros por metro cuadrado en el cuarto trimestre de 2022. Toda esta proyección está fijada con respecto al valor del cuarto trimestre de 2019, que fue de 1.653 euros/m2. El siguiente gráfico recoge la proyección en las circunstancias actuales (trazo azul) y la tendencia probable de no haber sucedido el evento disruptivo del COVID-19 (trazo naranja).

Evolución precios vivienda

Trasladando los datos a porcentajes, se estima que el precio medio de la vivienda descienda un 3% en 2020,  un 5,5% en 2021 y de un 5% en 2022. En todo caso y teniendo en cuenta la diversidad de «mercados» existentes en el territorio nacional, resulta imposible asegurar en estos momentos cómo les afectará la situación y su evolución. En el caso de la vivienda nueva, como mucha de su obra ya señalizada,  no sufrirá un efecto importante, aunque a medio plazo se prevé que disminuya la construcción residencial en casi todo el país.

La obra nueva y su comercialización tiene poco que ver con la vivienda usada, que con casi un 80% del total de operaciones, soportará la mayor parte de la disminución de precio y compraventas. Ya está sucediendo comenzando por los pequeños núcleos de población y su efecto podrá extenderse poco a poco a las grandes ciudades que, en todo caso, se verán menos afectadas.

El análisis de Euroval contempla un descenso del tipo medio hipotecario que pasaría del 1.805 actual al 1.625 en el año 2022, lo que causará mayores daños a la banca impidiendo su recuperación y un frenazo al tipo fijo, al menos en los dos próximos años. El tipo medio hipotecario es junto con la tasa de empleo las dos variables que más pueden condicionar la evolución de los precios.

En lo que respecta al desempleo, Euroval y el INSTAI, basándose en un informe previo de la CEOE, esperan que el paro se incremente a lo largo del próximo trienio, un 19,5% para 2020, 21% para 2021 y un 20% para 2022.