Aunque resulte sorprendente, vivir en una casa en un claustro del siglo XVI es posible, y disponer de un negocio rural en un entorno histórico es tener una parte del éxito asegurado. Ambas posibilidades son las que nos brinda esta casa en el claustro gótico de Aldeanueva de Santa Cruz.
Apenas se iniciaba el siglo XVI, el que forjaría el imperio español, cuando a la vez que el Gran Capitán asombraba en Italia, Sor Maria de Santo Domingo, Beata de Aldeanueva, se hacía cargo como priora, del recién levantado convento de las Dominicas en Aldeanueva de Sta. Cruz (Ávila). Mandado construir por Fadrique Álvarez de Toledo, también llamado Don Fadrique, IV duque de Alba de Tormes, fue un foco espiritual en la comarca del Barco hasta la desamortización de Mendizábal a mediados del siglo XIX, llegando a tener hasta 300 religiosas entre sus paredes.
Aldeanueva de Santa Cruz está situado al suroeste de la provincia de Ávila, en las estribaciones del Macizo Central de Gredos y a mitad de camino entre los valles del Alto Tormes y el río Corneja. Distanciada 50 Km. de Ávila y 160 Km. de Madrid, en la población se disfruta de un clima de alta montaña, no en vano está situada a 1000 metros de altura. Además del creciente interés turístico por la región, la principal economía de esta zona es la ganadería, que se nutre de los abundantes prados y pastizales, que junto a los bosques de encinas, caracterizan la comarca.
La casa en el claustro del convento
El Convento de Aldeanueva de Sta. Cruz, del que el claustro gótico forma parte, ha conocido diversas vicisitudes en sus cinco siglos de existencia. Del primitivo edificio no queda nada, pues ardió durante cinco días en 1565 y fue la religiosidad y generosidad de Dª María Enríquez de Toledo, de la casa de Alba, la que reedifico el convento cuyos restos han perdurado hasta nuestros días. La desamortización de Mendizábal (1834-1855) permitió que muchas dependencias, entre ellas esta casa en el claustro gótico de Aldeanueva de Santa Cruz, fueran vendidas a particulares, abandonando las monjas el convento de forma definitiva en 1866, tras un nuevo incendio.
Ningún dato tenemos del estilo o composición del convento que se quemó en 1565, pero lo que ha llegado hasta nuestros días es de arquitectura gótico renacentista. Bien conservado está el claustro de seis arcos por frente, con pilares de basamento gótico y en cuyo piso superior está la casa en el claustro gótico de Aldeanueva de Santa Cruz de la que hablamos.
Si vivir en Sierra de Gredos es un placer para los sentidos, despertarse en un claustro gótico, como el que proponemos con esta casa en venta, nos traerá la perdida espiritualidad monacal a nuestras almas y un verdadero sosiego a nuestro cuerpo. Y si después de un paseo por la serranía, recompensamos al mortal con un lechazo al horno, bien regado con un Ribera del Duero, en cualquiera de los buenos asadores de la zona, sabremos una vez más que vivir es una experiencia única.
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