Resguardada desde siempre entre los Picos de Europa, Cantabria mira al mar como su camino hacia el mundo. Y su nombre, como patria de los cántabros, nos llega de los escritos de Lucio Anneo Floro que detalló la guerra emprendida por el emperador Octavio en el año 29 aC para terminar la larga conquista de Hispania. El propio Octavio Augusto abrió las puertas del tempo de Jano, en señal de combate total, y viajó en persona desde Roma hasta la tierra de cántabros. Más de diez años duró la lucha, en la que los cántabros lograron capturar incluso el estandarte de una legión, siendo finalmente derrotados hacia el año 19 aC.

Pero la región nos ha dejado numerosos vestigios de una habitación muy anterior a la de la época romana en que tribus cántabras, vasconas y astures poblaban la zona. El inicio de la presencia humana en Cantabria se remonta a hace más de 200.000 años. Posteriormente, en la glaciación de Wurms, el hombre Neanderthal ocupó las numerosas cuevas de la región siendo sustituido por el Homo sapiens en el Paleolítico superior. Los grabados de ciervos, caballos, bisontes y renos son conocidos y admirados en todo el mundo. La transición al Neolítico contempla una sociedad en que se mezclan componentes de las sociedades cazadoras y nómadas con las productoras y sedentarias.

La romanización de Cantabria fue tardía y muy centrada en la explotación minera y ganadera que dejó su señal en las vías de comunicación con Tarraco y la costa. Las dos ciudades más importantes de la época fueron Julióbriga, cerca de Reinosa y Flavióbriga, la actual Castro Urdiales, en tierras de los autrigones.

La dominación visigoda centró su influencia en Amaya, como capital del Ducado de Cantabria, abandonada por la invasión musulmana que empujó a sus habitantes hacia el norte. La victoria de Covadonga y la creación del Reino de Asturias marca el punto de inflexión y el comienzo de una sociedad medieval con la creación de aldeas en los valles y en las zonas favorables de la costa.

El avance de la Reconquista hacia el sur y el predominio del Reino de Castilla, que necesita una salida hacia el mar, marcan el auge de las villas marineras de San Vicente de la Barquera, Laredo, Castro Urdiales y Santander que experimentan un importante crecimiento demográfico parejo a la importancia de su comercio y al auge de la construcción naval. Junto a los marinos vascos, los cántabros conforman la marina de guerra de Castilla, participando en la Reconquista y en la luchas contra Francia e Inglaterra.

El descubrimiento de América convierte a Cantabria en el puerto de Castilla hacia los nuevos países y proporciona un intenso crecimiento demográfico y económico que se prolonga hasta bien entrado el siglo XIX, en que la desaparición de este tráfico marca los inicios de una nueva economía orientada hacia la ganadería, la minería y la industria, que se prolongará hasta finales del siglo XX.

La Crisis de la ganadería y la industria, junto a la desaparición de la minería están empujando a la población hacia las localidades costeras y Santander, la capital, propiciando una cierta despoblación en el interior y una importante urbanización y poblamiento en el litoral, aunque la comunidad mantiene tres ámbitos geográficos perfectamente diferenciados: La Marina, La Montaña y Campoo…En todas estas zonas se puede encontrar casas en venta para vivir en Cantabria y Santander.

Como ya hemos mencionado las poblaciones cántabras más importantes se encuentran en la zona litoral, destacando la capital Santander, Torrelavega, como segundo núcleo urbano e industrial más importante de Cantabria y Castro Urdiales, que se ha convertido en lugar de residencia de muchos bilbaínos, que escapan de los altos precios de la vivienda en la capital de Bizkaia buscando casas en venta para vivir en Cantabria y Santander.

Casas en venta en ciudad de Santander 

La capital de Cantabria es una ciudad cómoda y que reúne las mejores características de las ciudades del norte, combinado el entorno natural con el urbano y una amplia oferta de ocio, gastronómica y de servicios.

La ciudad se distribuye en un lado de la tranquila bahía y de la costa acantilada, con espacios verdes y playas que la distinguen y la convierten en un importante objetivo habitacional, tanto para las épocas vacacionales, como para vivir todo el año. Muchas personas buscan casas en venta para vivir en Cantabria y Santander por su calidad de vida y cercanía al entorno natural.

Al sur y hacia el este la franja costera llega hasta la desembocadura del Pas y presenta algunas de las mejores playas de la región. Al norte de la ciudad la costa es escarpada y rocosa, mostrando el bravío Cantábrico en todo su esplendor. A pocos kilómetros encontramos el Parque Natural de las Dunas de Liencres, el sistema dunar más extenso e interesante de todo el litoral cantábrico.

La población santanderina se reparte entre diferentes zonas con distintas características, siendo El Sardinero el barrio más turístico de Santander y el de mayor nivel de vida, con playas como El Sardinero, La Concha, Mataleñas, El Camello y La Magdalena. En el centro urbano  vive la mayor parte de la población, aunque el elevado coste de la vivienda está provocando un desplazamiento de la juventud hacia zonas de la periferia. Sus barrios son: Cabildo de Arriba, Centro, Cuatro CaminosPuertochico.

Castilla-Hermida se sitúa cerca del centro y totalmente integrado en la ciudad. El Alisal es un barrio bastante nuevo y con los mejores servicios, empresas y restaurantes, con mucha población joven. Cazoña es una zona tranquila y el primer barrio dormitorio de la ciudad, con buenas comunicaciones, espacios abiertos y mucha dotación escolar. Cueto-Las llamas, está situado alrededor de El Parque Atlántico de las Llamas y comprende desde la avenida Constitución , incluyendo la zona de expansión de Valdenoja, hasta la Avenida Los Castros. Barrios: La Pereda, Valdenoja, Fumoril.

Otros barrios y zonas, cada una con características peculiares son Peñacastillo y San Román de la Llanilla. La oferta en todos estos barrios es amplia y Puerto inmobiliario puede ayudarnos para encontrar casas en venta para vivir en Cantabria y Santander.