El consumo de cemento es considerado un indicador clave para medir la actividad económica, especialmente en el sector de la construcción, que sigue siendo un pilar fundamental de la economía española. En noviembre, el consumo alcanzó las 1.345.612 toneladas, un incremento de casi 56.000 toneladas en comparación con el mismo mes de 2023.

En términos acumulados, entre enero y noviembre de 2024, el consumo total se elevó a 13.649.961 toneladas, lo que supone un aumento de 250.000 toneladas respecto al mismo período del año anterior.

Según Aniceto Zaragoza, director general de Oficemen, estos datos confirman las previsiones de un cierre de año positivo:

“Esta evolución nos hace mirar con cierto optimismo 2025, para el que esperamos un aumento del consumo algo más sólido”.

Este crecimiento anual del 1% en los últimos 12 meses se traduce en 14.708.875 toneladas consumidas, destacando la capacidad de resistencia y adaptación del sector a las fluctuaciones económicas.

A pesar del crecimiento, las exportaciones continúan en negativo

Aunque el mercado interno muestra signos de mejora, las exportaciones de cemento siguen enfrentándose a desafíos importantes. A pesar de un crecimiento notable del 41,2% en noviembre, con un diferencial positivo de 154.387 toneladas, el acumulado anual sigue reflejando una caída del 8,8%.

Entre enero y noviembre de 2024, las exportaciones de cemento alcanzaron las 4.538.742 toneladas, lo que representa una disminución de 440.443 toneladas respecto al mismo período de 2023.

La caída de las exportaciones en el acumulado anual

El descenso acumulado de las exportaciones pone en evidencia las dificultades que enfrenta el sector en los mercados internacionales. Según los datos de año móvil (diciembre 2023 a noviembre 2024), las exportaciones cayeron un 10,7%, situándose en 4.819.436 toneladas, lo que equivale a una pérdida de 576.891 toneladas en comparación con el período anterior.

Aunque los datos de noviembre muestran un repunte significativo, todavía no son suficientes para compensar las pérdidas acumuladas en el año.

Perspectivas de crecimiento para 2025

El incremento del consumo interno de cemento en España es una noticia alentadora, especialmente en un contexto en el que la construcción juega un papel clave en la recuperación económica. Sin embargo, el sector debe afrontar el reto de revertir la tendencia negativa en las exportaciones, que han mostrado una caída sostenida en los últimos años.

Con un cierre de año que se espera positivo y proyecciones optimistas para 2025, será crucial que las políticas públicas y las inversiones privadas impulsen tanto el mercado interno como la competitividad en el exterior.

El consumo de cemento, como indicador económico, continuará siendo un termómetro para medir el pulso de la actividad constructora y, por ende, del desarrollo económico general.