El intento del Parlament de Cataluña de conseguir la cesión del 80% de las viviendas de la Sareb en municipios con alta demanda de vivienda ha fracasado en el Congreso de los Diputados. La iniciativa no ha salido adelante por la negativa del PSOE y el rechazo de otras formaciones políticas.

Este revés supone un nuevo obstáculo en la estrategia del Govern de Cataluña para ampliar el parque de vivienda social, en un contexto donde la crisis habitacional y los altos precios del alquiler siguen afectando a miles de familias en la región.

Un intento de expropiar el 80% de la Sareb en Cataluña

La propuesta de ley, impulsada por el Parlament catalán, pedía al Congreso la cesión del 80% de las viviendas de la Sareb en municipios con alta demanda acreditada. El objetivo era que la Generalitat las pudiera transferir a ayuntamientos y consorcios locales para destinarlas a vivienda social, en un intento por ampliar la oferta pública de vivienda en la región.

El proyecto recibió el respaldo de grupos independentistas como ERC, Junts y la CUP, así como de los Comunes y EH Bildu. No obstante, fue rechazado por la mayoría del Congreso, con los votos en contra del PSOE, el PP y Vox.

El argumento del PSOE: la Sareb como herramienta estatal

El PSOE fue clave para tumbar la propuesta catalana, a pesar de las presiones de algunos de sus socios habituales. Según Gonzalo Redondo, diputado socialista, la iniciativa no era necesaria porque el Gobierno central ya está trabajando en acuerdos con las comunidades autónomas para la cesión de viviendas de la Sareb en zonas con alta demanda.

El argumento del Ejecutivo de Pedro Sánchez es que la propuesta del Govern entraba en colisión con la política estatal en materia de vivienda y con los acuerdos de la Ley de Vivienda, aprobada recientemente. Además, desde el Ministerio de Vivienda insisten en que ya se está trabajando en esta línea sin necesidad de una cesión forzada.

Por otro lado, partidos como el PP y Vox también se opusieron, considerando que las viviendas de la Sareb deben servir para reducir la deuda y no ser expropiadas sin contraprestación alguna.

La apuesta del Govern por la Sareb: un objetivo frustrado

El Parlament de Cataluña había propuesto que el 80% de los activos de la Sareb en zonas de alta demanda pasaran a manos de la administración pública autonómica y local. La idea detrás de la propuesta era reforzar el parque de vivienda pública y ofrecer soluciones habitacionales en una comunidad con una importante crisis de acceso a la vivienda.

Además, la proposición incluía la posibilidad de flexibilizar los mecanismos de adquisición de los pisos. Se pretendía facilitar la transferencia de propiedades en municipios con alta demanda para destinarlas a alquiler social, lo que habría supuesto una oportunidad para muchas familias con dificultades económicas.

Sin embargo, el fracaso de la propuesta deja a muchas localidades con alta demanda sin opciones inmediatas para ampliar su parque de vivienda pública, lo que refuerza la percepción de que la política de vivienda en España sigue sin resolver uno de sus problemas más acuciantes: el acceso a un hogar digno a precios asequibles.

La Sareb y su papel en la crisis de la vivienda

La Sareb, conocida popularmente como el «banco malo», fue creada en 2012 para absorber los activos inmobiliarios tóxicos procedentes de la burbuja inmobiliaria. Con un 80% de participación pública, la Sareb tiene en su cartera miles de viviendas vacías que, según la Generalitat, deberían formar parte del parque público de alquiler.

Actualmente, la Sareb posee cerca de 13.000 viviendas en Cataluña, de las cuales más de 3.300 están en municipios con alta demanda de vivienda social. Sin embargo, el grupo de diputados que promovió la ley asegura que solo han podido acceder a unas 200 unidades en los últimos tres años, un número que consideran “irrisorio” comparado con las necesidades de la comunidad.

El PSOE bloquea la medida y justifica su decisión

El principal motivo esgrimido por el PSOE para oponerse a la medida es que ya han puesto en marcha su propio plan de cesión de viviendas de la Sareb, sin necesidad de ceder la propiedad a la Generalitat. Según explicaron, el objetivo del Ejecutivo es ceder 50.000 viviendas de la Sareb a ayuntamientos y comunidades autónomas en los próximos años, priorizando aquellos municipios con mayor necesidad.

Sin embargo, la oposición catalana critica que este modelo implica que las administraciones deban comprar las viviendas, mientras que la propuesta de ley del Parlament planteaba una transferencia directa y sin coste para los municipios y la Generalitat, para aumentar la vivienda pública y facilitar su gestión local.

Cataluña, con el mayor stock de viviendas de la Sareb

Uno de los argumentos clave del Govern es que Cataluña es la comunidad con más propiedades de la Sareb en España. Actualmente, una de cada cuatro viviendas de la Sareb está en territorio catalán.

Según los datos presentados durante el debate en el Congreso, la entidad bancaria cuenta con más de 3.300 viviendas en municipios de alta demanda acreditada en Cataluña. Además, la propuesta pretendía que la Generalitat y los ayuntamientos tuvieran derecho prioritario en la cesión de los inmuebles antes de que se pusieran a la venta en el mercado privado.

Sin embargo, la oposición ha argumentado que la medida no tiene encaje legal y que podría suponer un agravio comparativo con otras comunidades autónomas que también presentan problemas habitacionales.