El Colegio Oficial de Arquitectos advierte de que la crisis sanitaria, social y económica provocada por la pandemia de Covid19 ha devuelto a la construcción a cifras de visados del año 2016. La superficie visada en proyectos de ejecución de obra nueva acumula una caída del 21% entre enero y septiembre (3,5 millones de metros cuadrados menos). En número de viviendas, el impacto de la pandemia se traduce en 11.046 viviendas visadas menos que en el mismo periodo del año anterior, en el que se visaron 78.835. El informe constata igualmente una disminución de la superficie rehabilitada residencial del 7,61% que alcanza el 38% en el caso de la superficie rehabilitada no residencial.

Al inicio del año la estadística mostraba ya una ralentización en el número de visados de vivienda y de superficie visada. Sin embargo, el visado tocó fondo en los meses de marzo, abril, mayo y junio, coincidiendo con el confinamiento y las semanas de hibernación de la economía para contener la propagación del coronavirus. En ese trimestre, la superficie residencial visada en obra nueva se desplomó hasta el 38% y el 39,3% en mayo y junio en comparación con los mismos meses de 2019, si bien la superficie no residencial autorizada empezó a resentirse en marzo. Ese mes del 41,6% respecto al mismo mes del año anterior.

El descenso es más ligero en la rehabilitación integral y parcial de viviendas, donde el número de inmuebles visados ha caído un 6% entre enero y septiembre, con 18.330 rehabilitaciones visadas frente a las 19.506 del mismo periodo de 2019. En este sentido, las operaciones empezaron a contenerse en el mes de abril como consecuencia de la Orden del Ministerio de Sanidad SND/340/2020, de 12 de abril, por la que se suspendieron determinadas obras en edificios existentes para evitar el riesgo de contagio por Covid19 a personas no relacionadas con los trabajos. En mayo cayó un 18,6% en comparación con el mismo mes del año anterior y remontó cuando el Gobierno levantó las restricciones a las reformas para volver a desplomarse un 48,4% en julio respecto al mismo mes de 2019.

Los altibajos que ha registrado la rehabilitación de viviendas en España aparecen de una forma más marcada en los datos sobre superficie residencial y no residencial. En la primera, se constata una caída ya en marzo del 13,7% que continúa en abril hasta alcanzar el 23,5% y, aunque se modera en los meses de mayo y junio (con un descenso del 6,5% y del 5%, respectivamente), vuelve a disminuir de forma acusada en julio hasta llegar al 30,3%. La caída acumulada del 7,61% en la superficie rehabilitada de carácter residencial representa 197.101 metros cuadrados visados menos que en el mismo periodo de 2019. Pero, sin duda, los peores datos se registraron en superficie rehabilitada no residencial, donde la caída interanual acumulada es del 38% (1.418.549 metros cuadrados menos).

Hasta el mes de septiembre se han dejado de visar en España 11.046 viviendas en relación con el mismo periodo del año anterior y, aunque a partir de ese momento, se registra una ligera mejoría (con un aumento del 7% en vivienda nueva visada y del 10,9%, en rehabilitación integral y parcial), el CSCAE pide tomar estos datos con cautela, ya que uno de los factores que ha podido influir en este incremento es la aplicación obligatoria de los cambios introducidos en el Código Técnico de la Edificación (CTE) en diciembre de 2019.

En correspondencia con los datos objetivos que ofrece la estadística de visado, la percepción de los arquitectos y arquitectas colegiados acerca de la evolución de la actividad en el sector es negativa. El 46% de los encuestados por el Colegio prevé un impacto prolongado de la crisis económica y considera que 2021 será peor o mucho peor. Ese pesimismo aumenta entre aquellos profesionales que trabaja en el ámbito de la obra nueva (52,63% frente al 47,67% de quienes trabajan en el ámbito de la rehabilitación).

Lluis Comerón, el presidente del Colegio, ha alertado de las consecuencias económicas y sociales que tiene la “interrupción” de la actividad en el sector provocada por la pandemia para garantizar el acceso a la vivienda y la adecuación del parque residencial a las necesidades de la ciudadanía. Asimismo, ha indicado que «es el momento de aprovechar el potencial del sector para contribuir a salir de la crisis, impulsando la necesaria transformación de nuestras viviendas, pueblos y ciudades para mejorar el bienestar de las personas y la sostenibilidad del planeta”,   apostando por la » rehabilitación, la regeneración y renovación urbanas y la construcción de obra nueva allí donde sea preciso».