La nueva ley, que facilita la residencia a los extranjeros que compren inmuebles por más de 500.000 euros y un ajuste de precios más intenso que el de los vecinos europeos, están convirtiendo a España en un reclamo para los inversores chinos que buscan sacar su dinero fuera.

Si a ello le sumamos el elevado precio de los pisos en el país asiático, que llega incluso a triplicar el precio medio de España, o la imposibilidad de comprar más de una vivienda por persona en algunas ciudades, como es el caso de Pekín, el interés por nuestro país no hace sino incrementarse, sobre todo en los últimos tiempos.

Aunque el volumen de las adquisiciones no es tan llamativo como el que desembolsan otros extranjeros, en especial rusos y árabes, (muy enfocados al mercado costero español de «lujo»), el potencial de los inversores chinos ha obligado a muchas consultoras que operan en España a crear divisiones específicas para asesorarles y a traducir sus anuncios al chino.

Hay dos perfiles de compradores: los institucional, entre los que se incluyen fondos o grandes corporaciones con el foco puesto en oficinas, centros comerciales, hoteles o grandes promociones, y grandes empresas y los particulares interesados en los barrios de las grandes ciudades y más indiferentes a las zonas costeras por razones culturales

En el caso de los clientes particulares, las zonas más demandadas en la ciudad condal son Vallvidrera, Gracia o las afueras de Barcelona, mientras que en el caso de Madrid las preferencias pasan por Ciudad Lineal, Tetuán, Usera, Majadahonda, Pozuelo, Aravaca o el extrarradio. También es de destacar que cada vez son más las inmobiliarias chinas que se están asentando en España, como en el madrileño barrio de Usera, donde está muy asentada la población asiática, y han pasado de tener dos inmobiliarias chinas a ocho.

El principal factor de compra sigue siendo la oportunidad de negocio detectada en los actuales niveles de precio. Aunque también hay que destacar las infraestructuras, comunicaciones y servicios de calidad; sin olvidar el clima, el estilo de vida y un mercado con una variada oferta de productos.