Va a ser un muy mal año para el turismo mundial y tal vez el peor para el turismo de crucero. El Gobierno ha decidido mantener la prohibición de entrada a España de los buques de pasaje tipo crucero procedentes de cualquier puerto hasta la finalización de la situación de crisis sanitaria, de lo que no hay fecha,  al considerar que es «una medida proporcionada, objetiva y no discriminatoria, y que está en línea con el objetivo establecido por el Comité de Emergencias de la OMS de interrumpir la propagación del virus».

Según recoge el Boletín Oficial del Estado (BOE), la Dirección General de la Marina Mercante ha dictado restringir la actividad de los buques de pasaje tipo crucero en los puertos españoles, publicando en orden ministerial que:  «Se prohíbe la entrada en puertos españoles de los buques de pasaje de tipo crucero que realicen viajes internacionales y naveguen por aguas del mar territorial con objeto de entrar en los puertos españoles abiertos a la navegación internacional».

Esta medida tendrá vigencia hasta la finalización de la situación de crisis sanitaria ocasionada por el Covid-19, de acuerdo el Real Decreto-ley 21/2020, de 9 de junio, para la ‘nueva normalidad’ que incluye de medidas de prevención, contención y coordinación para hacer frente a la crisis sanitaria.

El Gobierno ha argumentado que es «urgente y necesario» el mantenimiento de ciertas medidas de contención y prevención ante los posibles riesgos que pudieran derivarse de la pérdida de vigencia automática de las medidas para la favorable evolución en el logro de los objetivos de contención de la pandemia, así como proveer un itinerario seguro hacia la recuperación del sector mediante la aplicación de procedimientos estrictos de control durante todo el proceso pero especialmente a bordo de los buques de pasaje tipo crucero, que permitan el restablecimiento seguro de estos servicios de carácter eminentemente turístico.

Según los últimos datos aportados por la Asociación Internacional de Líneas de Cruceros (CLIA), la contribución directa de la actividad de cruceros a la economía española fue de 1.481 millones de euros en 2017 (1.669 millones de dólares), un 12 % más que en 2015, y el sector dio empleo directo a 31.233 personas. Por su parte la actividad creció en 2018, cuando 10,1 millones de pasajeros de cruceros visitaron España. Las previsiones para el 2019 eran de llegar a los 12 millones de visitantes.   Según los datos de Puertos del Estado, el número de cruceros en 2018 subió un 3,45 % y fueron 4.384 los barcos turísticos que se dejaron ver por los puertos españoles, con Barcelona a la cabeza, seguida de Palma de Mallorca.