El precio de los bienes inmuebles está experimentando una baja importante en todo el estado, pero los impuestos y las valoraciones de estos bienes que hacen las distintas administraciones, continúan como en las épocas de vacas gordas.
Pagar o cobrar menos por un bien inmueble no garantiza que el fisco reclame menos impuestos por la operación, concretamente, en los casos del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP), en el caso de viviendas usadas y el de Sucesiones.
La Asociación de Profesionales Expertos Inmobiliarios (APEI), denuncia que este desfase al alza, entre el ITP y Sucesiones (entre el 6% y 7% del valor final de compra) y el precio de venta actual de los inmuebles, está entre un 20% y un 30% por encima del valor de mercado en la mayoría de comunidades autónomas.
Para evitar el fraude en la transmisión de viviendas y herencias, la administración establece un precio mínimo por el cual el ciudadano que compra una casa debe tributar. Esto evita ventas fraudulentas escriturando por mucho menos de lo pagado. Pero en la situación actual está propiciando una serie de situaciones injustas en que los ciudadanos pagan más de lo que debieran de acuerdo al precio del mercado. Y ello es debido a que Hacienda, al no coincidirle los precios de las operaciones de compraventa con los que tienen tabulados, realiza una complementaria.
Por eso, la Apei -que representa a 1.200 sociedades- aconseja a los compradores recurrir la «complementaria» y reclamar una carga tributaria acorde con el precio pagado y escriturado por la vivienda.
Este desfase, «en el que sale muy perjudicado el comprador», afecta, según el sondeo realizado por la Apei entre sus delegados territoriales, a casi todas las comunidades autónomas.
La Apei asegura que «los valores que se aplican actualmente eluden la caída en picado de los precios de los últimos cinco años».
En la mayoría de casos, al valor del catastro se le debe aplicar el coeficiente que marca la Administración, con el resultados de que el comprador debe pagar un impuesto de Transmisiones como si su vivienda costase un 40 % más de lo escriturado según el precio de venta.
Por Comunidades Autónomas y ciudades, la situación es dispar. En la capital andaluza parece obligado efectuar una revisión, pues todas las operaciones de compraventa realizadas últimamente tienen una complementaria. Los ciudadanos ponen el recurso pero no reciben respuesta por parte de la Administración.
En Canarias, «la Hacienda Canaria no se ha adaptado a los precios del mercado real y se rige aún por los del 2006», denuncia la APEI. Así, está sucediendo que el ciudadano compra ahora un inmueble de 180.000 euros, paga el Impuesto de Transmisiones por este importe y después recibe una complementaria de Hacienda porque les consta que el precio de la vivienda es entre un 20% y 30% superior. Y esto sucede porque referencian los inmuebles en base a las hipotecas que se concedían en 2006.
Más grave es el caso de Galicia donde el desfase para el cálculo del tributo puede alcanzar hasta el doble del precio de venta actual de la vivienda. Esta circunstancia afecta tanto a fincas rústicas como urbanas. Esta realidad se ve agravada porque Hacienda tiene un concepto de valoración de los inmuebles que no incluye características tan importantes como la distribución de la vivienda por lo que las estimaciones resultan prácticamente arbitrarias.
En las comunidades de Madrid, Andalucía, la Rioja, Cataluña y Castilla-León el caso es similar. La Hacienda local debería modificar los valores y situarse un 20% por debajo de los que esta utilizando ahora.
. En el caso del País Vasco pueden no darse unos valores por encima del precio de venta, pero hay propiedades en las que sí se da esta realidad y los valores se sitúan en un 20% por encima del valor de mercado.
La Comunidad Valenciana y las Islas Baleares son, según el sondeo realizado por la Apei. zonas donde no se ha apreciado por el momento de manera significativa este desfase entre el precio de venta y el valor de referencia para el cálculo de los impuestos
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