El año 2015 nos deja la primera subida de precio medio de la vivienda terminada, nueva y usada. Este aumento en el año 2015 supone la primera subida interanual desde principios de 2008, según los datos que publica Timsa en su informe Mercados Locales del cuarto trimestre publicado.

Este dato confirma el cambio de tendencia en la evolución de los precios de la vivienda en nuestro país, ya que hace un año, en el último trimestre de 2014, el índice mostraba un descenso interanual del 4,5%.

Las provincias catalanas de Girona (+10,7%), Barcelona (+5,8%) y Lleida (+5,3%) fueron, junto a Albacete (+4,5%) y Madrid (+3,3%), las que más incrementaron sus precios medios en términos interanuales en el transcurso del año 2015. En cuanto a las capitales se refiere, destaca Barcelona, que mantiene la tendencia alza iniciada en el primer trimestre del año y que ha derivado en un incremento del 8,5% en el conjunto del año 2015. Le siguen Badajoz (+5,7%), Avila (+4,3%) y Madrid (+3,8%).

Pero esta subida media no se produce en todas las regiones y ciudades por igual, ya que el mercado español es muy heterogéneo y avanza a diferentes velocidades en función de las zonas. De esta manera observamos que hasta 21 provincias y 15 capitales han experimentado incrementos en su precio medio en el año 2015, pero, al mismo tiempo, todavía se observan caídas superiores al 5% en nueve provincias y diez capitales cuando se compara el precio medio del periodo octubre-diciembre del año 2015 con el del último trimestre de 2014.

En todo caso si las previsiones que distintos prescriptores del mercado están avanzando se cumplen, tanto en crecimiento económico como en mercado laboral, la tendencia de estabilización de los precios se consolidará a lo largo del próximo año.

Si la tendencia se mantiene podremos observar que en los mercados que están mostrando señales claras de cambio de tendencia, los crecimientos se mantendrán de forma general, aunque en niveles inferiores al 5% durante 2016, según asegura Tinsa. No obstante, añade la consultora, existen, en cualquier caso, incertidumbres que pueden acabar afectando la evolución previsible del mercado. Entre ellos, destaca el escenario político existente en España, el elevado endeudamiento que siguen arrastrando la economía y las familias o hasta qué punto la calidad de los nuevos empleos permitirá generar una demanda solvente. Es el empleo estable y de calidad el que permitirá avanzar al mercado a medida que pierda fuerza la demanda embalsada que tira en estos momentos del mismo.