El conjunto de las seis grandes constructoras españolas registró el año pasado unos beneficios netos de 635,5 millones de euros, que podría haber sido superior si no se hubiera visto afectado por las pérdidas registradas por FCC. La cifra de beneficios contrasta con los números rojos que obtuvo el agregado de las mismas compañías durante el año 2013. Todo ello a pesar de que la facturación conjunta cayó durante el 2013.

Como dato positivo hay que señalar que ACS, Acciona, Ferrovial, FCC, Sacyr y OHL consiguieron reducir un 3,2% su endeudamiento financiero neto, que se situó, de esta manera, en 33.313 millones. Ta sólo la constructora FCC contabilizó pérdidas.

La facturación global de las seis empresas alcanzó los 55.226 millones, aunque como dato negativo sobre la situación de nuestro país hay que destacar que esta cifra ha estado básicamente sustentada por el negocio internacional. A cierre del periodo, el mayor endeudamiento financiero neto lo contabilizó OHL (6.714 millones), seguida de Sacyr (6.337), Ferrovial (6.230), Acciona (5.294), FCC (5.016) y ACS (3.722).

En cuanto a beneficios, el mayor fue para ACS, que ganó 717 millones, el 2,2% más que al año pasado a pesar del tipo de cambio. La facturación total alcanzó 34.881 millones, un 0,8% menos que el año anterior, mientras que ebitda fue de 2.466 millones, el 13% inferior. ACS espera para este año un crecimiento de los beneficios, ebitda y de las ventas, del entorno del 5-10%. Mientras tanto la constructora prosigue con su plan de desinversiones, busca nuevas oportunidades de negocio en países desarrollados y ultima el proceso de transformación de sus empresas Hochtief y Leighton.

Por su parte, Ferrovial ganó 402 millones en 2014, un 44,7% menos que en 2013, debido a la falta de beneficios extraordinarios. La compañía está estudiando 28 nuevos proyectos de autopistas que suman 35.000 millones; al mismo tiempo tiene el objetivo puesto en nuevas oportunidades generadas en el negocio aeroportuario, con especial atención a México DF. Durante el próximo verano la compañía tiene previsto inaugurar una nueva autopista en Texas.

Acciona registró unos beneficios de 185 millones en 2014, cifra considerable si tenemos en cuenta las pérdidas de 1.972 millones contabilizadas el año anterior, cuando realizaron unas provisiones millonarias por el impacto de la reforma energética. La compañía se plantea segregar el negocio inmobiliario con el objetivo de captar fondos que impulsen su crecimiento.

Sacyr también dejó atrás las pérdidas el año pasado y sus beneficios alcanzan los 33 millones. Para este 2015 prevé un incremento de dos dígitos en el beneficio, la facturación y especialmente en el ebitda (20%). Asimismo, prosigue con su intención de hacer una oferta pública de suscripción de acciones (OPS) en su filial Testa.

La compñía OHL redujo un 91,4% su beneficio hasta los 23,2 millones, hecho que se produjo tras provisionar 301,1 por litigios de contratos internacionales. La empresa espera llegar a sendos acuerdos con los gobierno de Qatar y Argelia en las disputas abiertas y se compromete a pagar un dividendo razonable para los accionistas a pesar de la caída del beneficio.

Tan sólo FCC contabilizó pérdidas, de 724,3 millones, que han supuesto suponen reducir en más de la mitad los números rojos registrados en 2013, debido a las provisiones y deterioros por importe de 781 millones, sólo en el tercer trimestre.