Ada Colau, portavoz de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), afirma ante la comisión del Parlamento catalán que investiga el fiasco de las cajas, que se están sentando las bases de una nueva burbuja y una nueva y masiva oleada de desahucios. Colau ha explicado que el nuevo modelo de Wall Street que permite la compra de casas muy baratas para alquilarlas a través de fondos buitres, como Black Stone Group, crean nuevos productos financieros. La portavoz de la PAH ha alertado de que esta nueva situación se produce con la complicidad de la administración que, con leyes como la reforma de la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU), lo está facilitando.

La representante de la PAH preguntó por qué si la Comisión investiga la posible vulneración de los derechos de los consumidores, las comparecencias de estos se han dejado para la sesión número 14, tras el paso de los directivos de las entidades financieras. “¿Por qué han preguntado primero a los bancos y después a los afectados? Han perdido una oportunidad”, ha espetado a los diputados. Colau ha asegurado que la comisión “llega tarde”, ha recordado que en Cataluña se han producido casi una quinta parte de los 500.000 desahucios ejecutados en España desde hace cinco años y ha asegurado que a las 60 plataformas locales “siguen llegando afectados”.

La portavoz de la PAH ha instado a la cámara catalana a exigir a la Generalitat a personarse como acusación en los procesos. Colau ha relatado como “la mala praxis de las entidades no ha sido una excepción sino la regla” y ha denunciado la “complicidad de las administraciones en la estafa generalizada”, desde el Banco de España “por actuar como patronal bancaria” hasta los Gobiernos español y catalán “por incentivar la compra de viviendas frente al alquiler”. La representante de la PAH ha hecho un repaso somero de las actuaciones de las distintas entidades. De Bankia ha criticado que las daciones “van acompañadas de créditos de 40.000” o que “venden hipotecas a fondos buitres”, además de que amenazan a las familias. De Novagalicia Banco ha criticado su incumplimiento de los pactos acordados con la PAH y de la financiera del Banco Santander ha alertado de que sus hipotecas contemplan una “última cuota de 80.000 euros, imposible de pagar a no ser que te toque la lotería”. De La Caixa ha criticado la contratación de una empresa de gestión de alquileres que “asedia” a los ciudadanos y la promoción de “refinanciaciones imposibles”.

En el capítulo de propuestas, la PAH ha instado a la cámara catalana a exigir a la Generalitat a “personarse como acusación en los procesos contra las malas prácticas en Cataluña y juzgados estatales”, a “dar apoyo judicial a los afectados, como hace Ecuador” y, como ha hecho en otras ocasiones, a que se “decrete una moratoria de desahucios hasta que se garantice la solución habitacional de los afectados”.

En la sesión también han comparecido representantes de la Organización de Consumidores (OCUC) y de Facua-Consumidores en Acción, que han relatado como la mediación de la Agencia Catalana de Consumo o del Banco de España ante las quejas de los usuarios es “arbitraria” —porque las entidades deciden quien se puede acoger a la mediación— o carece de “eficacia”, porque no se aplica ni la ley vigente. “¿Han visto algún inspector de consumo en una entidad financiera?”, ha ironizado el representante de Facua, Jordi Castilla. Por su parte, la Asociación de Usuarios de Bancos y Cajas Adicae, ha exigido a los partidos que legislen para evitar abusos futuros de la banca y resarcir los pasados