El cambio que se ha producido en las causas de desahucio es un inmejorable indicativo de la situación. Si hace unos años la crisis laboral y la pérdida de puestos de trabajo y de volumen de emolumentos causó los desahucios hipotecarios, hoy la situación ha cambiado. Los desahucios por alquiler han subido en los dos últimos años casi de manera paralela al aumento en los precios de arrendamiento. Según los datos del Consejo General del Poder Judicial, entre abril y junio de 2019  se produjeron 9.802 casos de un total de 14.756, es decir, un 66% de todos los lanzamientos.

La razón de estos miles de dramas que se producen en nuestro país todos los meses no es otro que el absoluto descontrol que existe sobre los precios del alquiler y la ley del mercado. Este continuo aumento de las rentas y lo que hacen los fondos buitre con sus inquilinos es el mejor ejemplo, está imposibilitando el esfuerzo de las familias para poder pagar las rentas y seguir viviendo. Y es que en varias comunidades, ese esfuerzo sobrepasa ya el 30% recomendado y en ciudades como Madrid y Barcelona, incluso, el 40%, incrementando así el riesgo de desahucio.

Fuentes del sector aseguran que el real decreto de alquileres, chapuza donde las haya por haberse quedado corto, ha contribuido a elevar más los alquileres en algunas zonas ya de por sí muy en el límite. Efecto contrario a lo que se pretendía. Y es que sin la suficiente vivienda pública en alquiler, es muy difícil poder regular el sector. Ante la imposibilidad de poder comprar, la demanda sigue subiendo frente a una oferta cada vez más reducida, lo que incrementa las cifras exigidas por los caseros.

El precio de la vivienda en alquiler experimentó una subida interanual del 1,7% en todo el país, si bien en Madrid y Cataluña -dos de las regiones donde la burbuja del alquiler es más evidente- los aumentos fueron del 6,5% y el 2,4%, respectivamente. En cuanto a los precios de las viviendas en capitales de provincia, Barcelona supera los 16 euros por metro cuadrado (16,09 euros por metro cuadrado al mes ); seguida de Madrid (15,43 euros), San Sebastián (12,82 euros), Bilbao (12,25 euros) y Palma de Mallorca (11,06 euros). Cifras que imposibilitan el alquiler para muchas familias con pocos recursos o les abocan, de forma inevitable, al desahucio.

Y la solución es muy sencilla de entender, aunque resulte difícil de llevar a cabo a un partido político demasiado hipotecado: más vivienda social en alquiler, control de los precios de los arrendamientos e incremento de SMI y pensiones. Porque a ver cómo se puede pagar una vivienda de 80 metros cuadrados en Madrid, por la que se pide una media de 1.234 euros al mes. No es de extrañar que la petición de ayudas al alquiler en la Comunidad de Madrid multiplique por casi 4 las que se van a conceder.