Tras meses de negociaciones, la PAH fuerza a Caixa Banc a aceptar un alquiler social para las cinco familias que viven en un bloque recuperado por la Obra social la PAH en Manresa. Las familias serán realojadas en viviendas de Caixa Banc, y además, gracias a la presión de la PAH, el edificio pasará formar parte del Fondo Municipal del Vivienda, aumentando así la vivienda pública social de la ciudad de Manresa.

A día de hoy, el ejemplo de Manresa muestra cómo la PAH es quien está obligando a las entidades bancarias a poner sus viviendas a disposición de las personas. Tras meses de negociaciones estancadas entre Caixa Banc y la PAHC Bages, y que Caixa Banc denunciara a las familias que viven en el bloque en el juzgado, la PAHC Bages consiguió desbloquear las negociaciones y obligar a la entidad a adoptar un acuerdo con tres puntos:
•Realojo de las cinco familias en viviendas de Caixa Banc en régimen de alquiler social
•La cesión del edificio recuperado por la PAHC Bages en el marco de la Obra Social la PAH al fondo municipal de viviendas de la ciudad de Manresa (una ciudad con un parque de vivienda, del cual el 24% están vacías). Gracias a la PAH, Caixa Banc se ocupará de la rehabilitación de las viviendas.
•La retirada de la denuncia y la clausura del proceso penal

La cesión del edificio de vivienda para alquiler social es un precedente importantísimo para la campaña Obra Social de la PAH: el banco, frente a la presión social, se ve obligado a reconocer que es responsable del problema y mueve ficha para subsanarlo. Esta victoria se suma a la que consiguió en mayo la PAH Terrassa, forzando a CaixaCatalunya a realojar a las 11 que vivían en un bloque recuperado propiedad de esa entidad rescatada.