Dos mujeres de Alicante, Yolanda Alcolea y Mercedes Cruz, viven desde el pasado miércoles una situación mejor que la anterior. Yolanda ha conseguido que Bankia paralice judicialmente su desahucio, previsto para esta mañana, y Mercedes que el banco no persiga la deuda que mantenía después de que se quedara su casa.
Unos 200 miembros de Stop Desahucios permanecieron desde al lado de estas dos mujeres, en la avenida de Alcoy en Alicante, frente al portal del piso que Yolanda compró con su hermano en 2006. «Nerviosa pero contenta», Yolanda ha celebrado que Bankia detuviera en los juzgados su desahucio, «que aún no tiene fecha». Con 32 años y esta noticia, Yolanda comienza a ver rayos de luz en su cielo después de que consiguiera un trabajo recientemente. «Esto demuestra que con la lucha se puede», ha dicho esta mujer, que la semana pasada se encadenó en una sucursal alicantina de Bankia.
La esperanza de Yolanda, militante en Stop Desahucios desde el pasado noviembre, es entregar las llaves de la casa y que el banco se desentienda de ella.
Mercedes Cruz también tiene mucho que celebrar. Junto a Yolanda, se encadenó en la oficina de Bankia en la Explanada alicantina. Madre de tres hijas de uno, tres y 18 años, el banco ha optado por la no persecución de la deuda, una figura legal que impide el cobro mientras el deudor tenga una situación financiera por la que no pueda hacerle frente.
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