Desde que comenzó la crisis inmobiliaria, e incluso antes, se constata que son los últimos meses del año los que más movimiento inmobiliario registran. Con este precedente y con los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) del mes de julio, en que se ha registrado la mayor compraventa de casas desde hace 5 años, se espera un considerable repunte en las compraventas durante estos próximos meses.
A espera de los datos de este mes de septiembre se espera que las ventas aumenten de forma importante de aquí al 1 de enero. Este incremento podría situarse en un 15% en comparación a las ventas registradas en el mes de julio que fue un buen mes.
Y son varias las razones que afianzan estas previsiones, y una de las más importantes es la posición positiva de la banca a la hora de conceder nuevas hipotecas. También que parece que los precios se han estabilizado y que a partir de este momento se espera un ligero incremento, pero los precios aún se mantienen bajos; como lo demuestra el interés entre los inversores europeos. Una mayor confianza en la situación económica, dentro del contesto europeo, también puede ayudar a este incremento de las operaciones de compraventa.
Salvo en algunas zonas muy específicas, en las que la burbuja tuvo poca incidencia, aún existe una amplia oferta inmobiliaria en la mayor parte de las comunidades autónomas. Y esta es también una buena razón para el incremento de las ventas en estos últimos meses del año. La costa y las islas, junto con las zonas céntricas de las grandes ciudades, van a ser de nuevo el foco de atención de los compradores.
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