De acuerdo a los datos publicados por el INE, en enero se firmaron 23.275 hipotecas, lo que es una cifra superior en un 10,6% a la del mismo mes de 2015. La mayoría de estas hipotecas siguen siendo hipotecas a interés variable, pero el tipo fijo comienza a ser una opción contemplada por un número creciente de españoles.

El 89,8% de las hipotecas constituidas el pasado mes de enero utilizó un tipo de interés variable, frente al 10,2% de tipo fijo. Y esta es una cifra que demuestra que la opción de contratar una hipoteca a tipo fijo cada vez resulta más atractiva para el comprador de vivienda. Para poner datos más concretos hay que decir que en abril del pasado año sólo suponían el 7,5% del total. Y es que el euríbor no siempre estará en mínimos históricos; algún día subirá y nadie sabe cuánto.

Para la Asociación Hipotecaria Española (AHE), estos datos muestran la desconfianza de los consumidores sobre la evolución futura de los tipos de interés, que en estos momentos se encuentran en mínimos y que previsiblemente tendrán que subir. Y es que los préstamos a tipo fijo ofrecen menos incertidumbre a los hipotecados, que saben que la hipoteca durará muchos años y que los tipos fluctuarán.

Y esta es la clave, las hipotecas a tipo fijo pueden evitar que los vaivenes del mercado influyan en la cuota mensual que pagan los hipotecados. A cambio de un tipo de interés mayor, pero estable. Y es que las actuales hipotecas de tipo variable, con el euríbor en mínimos, pueden ser una trampa de futuro. Además es preciso contemplar que los tipos fijos de entre el 2 y el 3% de ahora no van a repetirse en el futuro.