Ya se decía que la debilidad de los precios había llegado para quedarse y que tras un primer momento en el que la demanda embalsada tiraría de los precios, la situación se volvería inestable. Y está sucediendo, porque en el tercer trimestre, según los datos de los registradores, el precio de la vivienda ha dejado de subir, cambiando la tendencia con un descenso del 1,4%.

Sin embargo, si tomamos todo el año anterior, el precio de la vivienda presenta un incremento del 3,3%, mientras que, por otro lado, el ritmo de crecimiento de los últimos trimestres acumula un descenso del 27,5% desde los niveles máximos registrados en 2007.

Con datos reales, durante el tercer trimestre del año, se han inscrito 103.055 compraventas de viviendas en los registros de la propiedad, lo que ha supone el resultado más elevado de los últimos 22 trimestres. Pero, respecto al trimestre anterior, las compraventas de viviendas se han reducido un 4,4%. Si se compara con el mismo periodo de 2015 se ha registrado un incremento del 11,1%. Resulta significativo el dato de las daciones en pago que han descendido un 31% respecto al año anterior.

A pesar de lo sucedido este último trimestre, los datos interanuales confirman la tendencia positiva del mercado con un total de 394.351 operaciones inscritas, 10.269 operaciones más con respecto a los resultados interanuales acumulados del trimestre anterior.

Por tipología, la vivienda nueva, que supone el 17,1% de las compraventas inscritas, continúa con su particular calvario y ha registrado una bajada intertrimestral del 10,1%. En concreto se han inscrito 17.583 compraventas, en tanto que la vivienda usada, que es la que está soportando el peso de la mejoría del mercado inmobiliario, se redujo un 3,2% con respecto al trimestre anterior al alcanzar las 85.472 operaciones.

El informe de los registradores muestra que las compras realizadas por extranjeros también se han estabilizado en terminos relativos en el tercer trimestre, con una tasa del 13,3% sobre el total de compraventas inscritas, que está próxima a los máximos históricos. Sin embargo, en términos absolutos se ha alcanzado el 13,4% de la compra por parte de extranjeros, lo que supone el máximo histórico de resultados interanuales. Los extranjeros han comprado casi 53.000 viviendas en el último año.

Por nacionalidades, los británicos siguen a la cabeza en la clasificación con un 17,7% de las compras realizadas por extranjeros, seguidos de los franceses (8,9%), los alemanes (7,3%), los suecos (7,1%), los belgas (6,2%), los italianos (5,4%) y los chinos el 4,6%.

Las certificaciones de vivienda por inicio de ejecución de hipoteca del tercer trimestre se han reducido hasta las 7.679, con un descenso trimestral del 33%. El 63,4% de estas corresponden a las personas físicas, frente al 36,6% de las personas jurídicas. Por nacionalidad, el 92,4% de las certificaciones han sido a nacionales y el 7,6% a extranjeros. Las daciones en pago sobre viviendas sumaron 1.947 operaciones en el tercer trimestre, un 20% menos que en el segundo trimestre del año. En comparación con el mismo periodo de 2015, la reducción ha sido del 31,2%.

Empeora también la dificultad a la hora de adquirir vivienda. Y ello es debido a que el endeudamiento hipotecario por vivienda ha aumentado un 3% y la cuantía media de los tipos de interés iniciales de los nuevos créditos se ha mantenido prácticamente sin cambios, rompiendo con la tendencia descendente de los últimos años, debido al incremento de los tipos fijos. La contratación de estos tipos fijos ha seguido el ascenso iniciado en trimestres anteriores, tras suponer el 28,7% de los contratos nuevos. La cuota hipotecaria mensual media en el tercer trimestre se situó en 533,8 euros, un 2,1% más que en el trimestre anterior, mientras que el porcentaje de dicha cuota con respecto al coste salarial ha subido hasta el 28,1%.