Los beneficiados con pisos protegidos en la Comunidad de Madrid (CAM) no podrán venderlos ni alquilarlos al precio que quieran hasta pasados al menos 30 años desde su construcción, lo que duplica el tiempo marcado hasta ahora. La novedad se incluye en el nuevo reglamento para los inmuebles de coste limitado que está preparando la Comunidad y que se espera entre en vigor este primer semestre de 2020.

El nuevo reglamento autonómico pretende adecuar la la realidad socioeconómica actual y es una de las medidas con las que se pretende impulsar el mercado del alquiler, incrementando el número de viviendas en el mercado.

El objetivo de la medida tomada por el Gobierno de Díaz Ayuso es el de evitar que particulares puedan ganar patrimonio basado en dinero público y que los pisos queden desprotegidos demasiado pronto. No es que los pisos no se puedan vender, sino que si la operación se efectúa antes de esas tres décadas se deberá realizar a un precio fijado por la Administración.

No es la única medida que se incluirá en este nuevo reglamento, ya que entre otras se espera también la regulación de las residencias temporales de estudiantes y los pisos destinados a alquiler en rotación.

Mayor importancia tiene en la nueva reglamentación de la vivienda de protección oficial, la recuperación del límite en el precio de venta del suelo para su construcción, con el fin de evitar que se adquieran a cifras elevadas lo que irá en detrimento de la calidad de la vivienda. También se impedirá que al margen del  precio tasado de la vivienda, se cobren complementos por otros conceptos, como garaje piscina o jardín.

Según los datos oficiales de la CAM, el año pasado se finalizaron en Madrid alrededor de 2.500 pisos protegidos, cifra que representa el 40% del total de España, mientras que los libres ascendieron a unas 12.000 unidades.