Según los datos del Banco de España, el saldo de hipotecas dudosas destinadas a la compra de viviendas se situó en 25.141 millones de euros en el primer trimestre del año, el equivalente al 4,77% de los 526.382 millones del total. Como era de prever, la morosidad hipotecaria para comprar casa se reduce en el primer trimestre.

La morosidad hipotecaria se reduce, continuando con la senda descendente iniciada en 2014, y tras cerrar en el 4,8% en 2015. Con este nuevo descenso, el saldo deudor desciende hasta niveles de marzo de 2013. La nueva rebaja de la morosidad hipotecaria se explica porque el saldo de los créditos morosos decrece en términos interanuales un 21,8% en el primer trimestre de 2016, respecto a los 32.141 millones con los que cerró en el mismo periodo del ejercicio anterior.

En total, los préstamos a los hogares para la compra de casas se situaron en 526.382 millones de euros en el primer trimestre, lo que supone 25.728 millones menos que los contabilizados un año antes. Como causas principales, la progresiva amortización de los préstamos concedidos en la época de la burbuja y la menor cuantía de los nuevos créditos concedidos. Y es que el crédito para la adquisición de vivienda acumula cinco años consecutivos de moderación.

Por su parte la morosidad de las empresas que desarrollan actividades inmobiliarias también se moderó hasta el 27,63% del crédito en el primer trimestre del año, frente al 34,75% en que se situaba en el mismo periodo del año 2015. El crédito a las empresas inmobiliarias se situó en 128.871 millones de euros a marzo de 2016, de los que 35.617 millones eran dudosos. Así, el saldo del crédito de las inmobiliarias ha bajado en un año un 12,1%. Por su parte, la cuantía dudosa se redujo un 30,1%, desde 50.948 a 35.617 millones. Si a estas magnitudes se suma el crédito moroso de los constructores, que se sitúa en 12.399 millones de euros, con una caída del 19,8%, el resultado arroja un montante de 48.016 millones de euros, un 4,8% menos que en el trimestre anterior.