La Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb) ha decidido lanzarse a edificar viviendas en algunos de los suelos que tiene en su cartera de activos. Para ello Sareb se ha aliado con una decena de promotoras con los que pretende desarrollar un total de 1.100 viviendas en e 19 suelos de superficie edificable.
La iniciativa busca la colaboración de empresas promotoras de implantación local o nacional. Estas compañías desarrollarán los proyectos bien en régimen de coinversión o bien mediante permutas.
Los suelos elegidos son todos de uso residencial y se encuentran en Andalucía (4), Madrid (4), Cataluña (3), Baleares (2), Aragón (2), la Comunidad Valenciana (2), Asturias (1) y Castilla y León (1). Los promotores seleccionados son Grupo Brial (con 4 desarrollos), Construcciones Amenabar (3), Grupo Bertolín (3), Inmobiliaria del Sur (1), Aldesa (1), Aelca (3), Desarrollos y construcciones Fomex (1), Atica (1), Monthisa (1), y Sequoia Desarrollos Inmobiliarios (1). Todos ellos fueron elegidos tras un proceso de selección en el que participaron 76 candidatos.
Esta actividad de desarrollo de viviendas se enmarca en la política de revalorización de sus activos, ya explicada por su presidente Jaime Echegoyen, que pretende facilitar la desinversión.
La mayoría de las ofertas seleccionadas se ajustan a un modelo de coinversión, mediante el cual la Sareb mantiene la titularidad del activo, mientras que el socio promotor aporta parte de la inversión y se responsabiliza de la construcción de la obra.
Sin embargo, en cinco casos en concreto se ha optado por la permuta financiera para maximizar el retorno económico. Esta alternativa consiste en la compra en firme del activo por parte del sociopromotor. El precio que recibe la Sareb por el suelo se complementa más adelante con un porcentaje de los ingresos por la venta de las viviendas.
Sareb espera que las obras finalicen a partir de 2018 dependiendo de las características de las mismas. Además, ha avanzado que está ya estudiando ofertas para otros suelos que, de prosperar, ampliarían el campo de la iniciativa de coinversión.
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