Después de un año 2015 en que la construcción de viviendas ha descendido un 5% frente al año 2014, el sector inmobiliario prevé que en 2016 las grúas vuelvan a alzarse sobre nuestras ciudades, aunque no sobre todas. Una buena pista para augurar estas expectativas es que en 2015 el número de visados de construcción creció en torno al 20%, con lo que es previsible que como poco en el nuevo año se levanten más viviendas.

Todos los prescriptores del sector están de acuerdo en las buenas expectativas que se abren para este año que comienza. En concreto, el BBVA –en su último Flash Inmobiliario España– espera un crecimiento de la construcción de viviendas en los próximos trimestres. El banco basa esta previsión en la evolución favorable a finales del pasado año de indicadores como el consumo de cemento, la evolución del empleo en el sector de la construcción o las transacciones de suelo.

La estadística es una ciencia que puede generar apariencias engañosas y es que partiendo de un año tan nefasto para la construcción como ha sido el 2015, todo puede resultar positivo. Esta situación puede comprobarse sin problemas observando los datos facilitados por el Ministerio de Fomento para 2015. Según los mismos, entre enero y octubre de 2015 se terminó la construcción en España de 37.497 viviendas, lo que supone una caída del 5% respecto al mismo periodo del año anterior (39.480). De esta manera, la cifra de pisos terminados en España se mantiene en lo que va de 2015 en negativo, después de sumar en 2014 siete ejercicios de caídas.

Del total de pisos terminados hasta octubre, el 99,2% (37.180) correspondieron a promotores privados y tan sólo el 0,8% (317) a las administraciones públicas. Con respecto a un año antes, la construcción de pisos de promotores privados bajó un 4,8% y en el caso de las administraciones públicas la caída fue del 23,8%.