Como no podía ser menos en un sector tan precavido como el financiero, la banca española tiene trazada y bien trazada su estrategia frente al riesgo que supone una sentencia contraria, para las entidades financieras, en el caso del IRPH. Hace meses que lo están diseñando, desde que el informe de la Comisión fue negativo para sus intereses. CaixaBank, la entidad que más dinero ha estafado a los españoles con la aplicación del IRPH, acaba de activar las alarmas por lo que supondrá una sentencia contraria.  El banco catalán acaba de modificar su folleto continuado con la intención de poner  en guardia al mercado ante la hecatombe que puede llegar, advirtiendo a los inversores, y por lo tanto al IBEX 25, de que su riego alcanza los 6.700 millones de euros a cierre de marzo.

Entre los bancos españoles, CaixaBank es uno de los que más se juegan  en Luxemburgo. Una sentencia que anulara este índice y condenara a la banca española a devolver lo percibido con intereses, por falta de transparencia, tendrá un coste, según un oportunísimo informe confidencial del Banco de España, de 60.000 millones de euros. La sentencia llegará en el último trimestre del año, pero la conclusiones de  Maciej Szpunar,  abogado general del TJUE (Tribunal de Justicia de la Unión Europea), se publicarán el próximo 24 de junio. Su criterio suele coincidir con el fallo posterior del tribunal.

Para ir estableciendo líneas defensivas, CaixaBank ha remitido un documento a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que modifica su folleto continuado e incluye, en el apartado de riesgos, la polémica con este índice, valorada en 6.700n millones de euros y cuya validez defienden tanto las entidades como la abogacía del Estado español, por ser un dato oficial y público que estaba directamente gestionado por el Banco de España y en ésta cuestión puede estar la línea argumental que de la victoria a la banca frente al Estado español que somos todos.

Así, se abren tres posibles líneas defensivas para que paguemos entre todos su factura y seguir riéndose de todos nosotros:

  1. La compra de algunas de las entidades contaminadas por el IRPH se hizo por un euro, sin mayores responsabilidades. Responsable subsidiario el Estado que fue quien vendió estas entidades.
  2. El Banco de España gestionaba el IRPH y la banca tan sólo aplicó un índice que era legal. Responsable subsidiario el Estado porque el Banco de España es un organismo estatal.
  3. Si tenemos que pagar 60.000 millones quebraremos y el Estado tendrá que rescatar de nuevo la banca para que el sistema financiero no desaparezca.

Resultado es que el pagano de sus problemas siempre es el Estado que somos todos, sus beneficios son intocables y su patrimonio también. ¡Viva el glamour de la Banca!