Depósito de información para alquileres de corta duración
En un contexto marcado por la falta de vivienda, el tensionamiento del mercado del alquiler y el creciente peso de los arrendamientos temporales y turísticos, el incumplimiento de esta obligación conlleva consecuencias directas para los propietarios: la pérdida del Número de Registro Único de Alquiler (NRUA) y, con ello, la imposibilidad de comercializar la vivienda en plataformas digitales