Lo bueno para la banca no lo es para las personas
a entrega de Bankia a Caixabank, para aliviar la situación de los bancos del IBEX y que aguanten la crisis económica derivada de la pandemia, con beneficios y subiendo el valor de sus acciones, es una muestra más de la política que con la banca y las grandes empresas se sigue en nuestro país: socializadora con el reparto entre todos de las pérdidas y capitalista con los beneficios que siempre quedan para ellos. Es el conocido "modelo Florentino". Con Bankia se vende un patrimonio que es de todos, en beneficio de unos pocos y se deja pasar la ocasión de disponer de una banca pública que será muy necesaria para que el país y sus gentes puedan pasar, con los menores daños posibles, los procelosos tiempos que vienen.