La vivienda como inversión deja a una generación sin hogar
Durante décadas, los bancos ofrecieron intereses que hacían atractivos los depósitos. Hoy no. Y ante esa falta de rentabilidad, el capital ha buscado un nuevo refugio. No es la innovación, no es la economía productiva, no es la creación de empleo. Es el ladrillo. Otra vez.