Nuevo intento de controlar una situación que se vuelve peligrosa
Uno de los efectos más demoledores del actual modelo es el desequilibrio brutal entre los sueldos y el precio del alquiler. En los últimos tres años, los salarios han subido un 7,4%, mientras que el precio medio del alquiler lo ha hecho un 29,4%. Quienes firmaron contrato hace cinco años y deben renovarlo ahora, se enfrentan a incrementos inasumibles.