La defensa del negocio bancario lleva al Supremo hasta el suicidio
El Tribunal Supremo ha sido capaz de superarse a sí mismo y a lo largo de estas tres últimas semanas ha conseguido romperse y acabar con la escasa credibilidad que le quedaba. Su presidente Carlos Lesmes y el presidente de la sala de lo Contencioso Administrativo, Luis Díez Picazo, tienen mucho que ver con lo sucedido y debieran dimitir ante la situación creada, como se exige ya desde distintos ámbitos políticos y judiciales.