Se incrementa la preocupación de los españoles por la vivienda
El salto porcentual del 22,3% al 37,1% en menos de un año es más que una cifra estadística: es la expresión del malestar social acumulado. Cada mes, el precio de la vivienda sigue subiendo —tanto en compra como en alquiler— y los salarios no acompañan ese ritmo. Los jóvenes ven imposible emanciparse, las familias soportan hipotecas más caras por el aumento del euríbor, y quienes alquilan sufren subidas descontroladas en ciudades como Madrid, Barcelona o Málaga