El mercado se coloca a un 0,3% por debajo del máximo histórico
En un contexto marcado por la escasez de oferta y la presión sostenida de la demanda, los precios consolidan una tendencia alcista que tensiona aún más el mercado residencial. Mientras los salarios crecen a un ritmo muy inferior, la brecha entre ingresos y coste de la vivienda continúa ampliándose, dificultando la adquisición de un hogar.