La Unión Europea reconoce que faltan 10 millones de viviendas
El encarecimiento del mercado inmobiliario se ha producido de forma sostenida durante los últimos años, mientras la oferta de vivienda no ha logrado crecer al mismo ritmo. Como consecuencia, el acceso a una vivienda digna se ha convertido en una de las principales preocupaciones sociales en toda la Unión Europea, con especial impacto en jóvenes, familias con rentas medias y colectivos vulnerables.