Casi medio millón de viviendas de obra nueva sin vender
El temor a que los precios sigan subiendo está empujando a compradores que llevaban tiempo esperando a tomar la decisión, aunque eso signifique pagar más de lo que querrían o endeudarse en condiciones que hace tres años habrían rechazado. El descenso del stock no refleja necesariamente que el problema esté resolviéndose; refleja que la presión del mercado ha ganado al sentido común de esperar.