El consumo de cemento crecerá hasta los 17 millones de toneladas
El sector cementero español cierra el primer semestre del [...]
El sector cementero español cierra el primer semestre del [...]
Las condiciones que el Ejecutivo exige a las comunidades no son precisamente sorprendentes, aunque sí decisivas para entender el enfoque del Plan. La primera y más repetida por el ministerio es que la vivienda construida o rehabilitada con dinero de todos los contribuyentes no puede terminar en manos de un fondo buitre ni convertirse en objeto de especulación.
El mercado inmobiliario español ha decidido, una vez más, no seguir el guion que muchos llevaban meses escribiendo en su cabeza. Empezamos el año pensando que la corrección llegaría por fin, que los precios se tomarían un respiro y que la demanda, cansada de tanto esfuerzo, bajaría los brazos. Pues no. A estas alturas de 2026 lo único que ha bajado de verdad es la paciencia de quien lleva esperando el batacazo desde hace ya varios veranos.
El Barómetro Anual del Mercado del Alquiler 2026 constata que la escasez de vivienda disponible y el constante incremento de los precios están impulsando alternativas al alquiler residencial tradicional. El mercado se adapta porque la demanda ya no siempre puede acceder a una vivienda convencional, lo que está favoreciendo el crecimiento de nuevas modalidades de arrendamiento.
Esta brecha creciente entre hipotecas y compraventas sugiere que buena parte de las operaciones que siguen cerrándose lo hacen con financiación bancaria, mientras que las compras al contado, más frecuentes en episodios de menor actividad, podrían estar perdiendo peso relativo en el conjunto del mercado.
A partir de ahora, cualquier persona que quiera acceder a una vivienda protegida en Andalucía deberá acreditar al menos diez años de empadronamiento en la comunidad. En el caso del alquiler, el listón baja a cinco años.
Según los últimos datos publicados por la Agencia Tributaria, la estrategia de avisos y controles extensivos desplegada en la última década ha permitido aflorar más de 1.495.000 declaraciones que incluyen rendimientos de capital inmobiliario que antes quedaban fuera del radar de Hacienda
El otro gran fracaso estructural es el del bono social. Año tras año, las cifras confirman que la mayoría de sus beneficiarios potenciales no lo solicitan, bien porque desconocen su existencia y sus condiciones, bien porque creen —erróneamente— que no tienen derecho a él.
El Tribunal Supremo ha resuelto que imponer un seguro de vida de prima única vinculado a una hipoteca, contratado además con una aseguradora del mismo grupo empresarial que el banco prestamista, constituye una cláusula abusiva.
El propio informe del Banco de España lo resume con una frase que debería incomodar a más de un responsable político: el esfuerzo necesario para acceder a una vivienda en propiedad en España ha crecido 80 puntos más que la media de la eurozona desde 1980, hasta situarse en 188,6 puntos frente a los 110 de la media europea.